Las humillaciones, diatribas y amenazas frecuentes podrían constituir maltrato psicológico
Menospreciar, amenazar o ignorar a los niños
constantemente puede resultar tan nocivo para su salud mental como el
abuso físico o sexual, según un informe reciente de un grupo de
pediatras.
Pero ante la ausencia de moretones detectables, los
pediatras, maestros y familiares quizás tengan problemas para reconocer
éstas y otras formas de abuso psicológico. No solo no hay cicatrices
físicas obvias, sino que tampoco hay una definición universalmente
aceptada de qué constituye el maltrato psicológico de los niños, y puede
existir una frontera muy fina entre un estilo de crianza no demasiado
bueno y el abuso en sí, señalan los expertos.
"El mensaje
principal para los profesionales clínicos infantiles y las personas que
trabajan con niños es que el maltrato psicológico puede ser igual de
nocivo que otros tipos de maltrato", enfatizó la coautora del informe,
la Dra. Harriet MacMillan, profesora de los departamentos de
psiquiatría, neurociencias conductuales y pediatría de la Universidad de
McMaster en Ontario, Canadá.
"Sabemos que la exposición a otros
tipos de maltrato como el abuso físico y sexual se puede asociar con una
amplia variedad de tipos de discapacidad en la salud física y mental, y
en el desarrollo cognitivo y social", señaló. "De forma similar,
observamos esos tipos de discapacidades asociadas con el maltrato
psicológico".
El informe de la Academia Americana de Pediatría
(American Academy of Pediatrics) aparece en línea el 30 de julio y en la
edición impresa de agosto de la revista Pediatrics.
Calcular
la prevalencia del problema es difícil, en parte debido a la falta de
una definición universalmente aceptada de abuso psicológico, señaló
MacMillan. Estudios en Gran Bretaña y Estados Unidos calculan que de 8 a
9 por ciento de las mujeres y 4 por ciento de los hombres reportan
abuso psicológico severo en la niñez.
El maltrato psicológico de
los niños puede tomar varias formas. Puede incluir menospreciar,
humillar o ridiculizar crónicamente a un niño por mostrar emociones
normales. También existe la negligencia, como dejar a un bebé solo en
una cuna todo el día, excepto para alimentarlo o cambiarle la ropa.
Otras
formas de maltrato psicológico pueden incluir no proveer cariño y
calidez al niño, poner a los niños en situaciones peligrosas o caóticas,
tener expectativas rígidas o poco realistas acompañadas por amenazas si
no se cumplen, o confinar al niño y restringir las interacciones
sociales. Otro ejemplo es limitar el acceso de un niño a atención de
salud necesaria por motivos aparte de la asequibilidad, según el
informe.
A veces, pero no siempre, el abuso psicológico se da junto con el abuso físico.
"Una
vez, un niño me contó que su papá le pegaba", comentó MacMillan. "El
niño dijo que su papá decía cosas sobre él que le hacían sentirse mal,
peor que los golpes".
Una de las claves para detectar el abuso es
su omnipresencia, señalan los expertos. Ser un mal padre por un día
probablemente no constituya abuso. Pero una ridiculización casi
constante, decirle a un niño que no se le quiere, es abuso, aseguró
MacMillan.
De forma similar, existe la crianza "por debajo de la
óptima", en otras palabras, nadie nominaría a esas mamás o a esos papás
como padre del año, frente a una crianza que es tan nociva que sube al
nivel de abuso.
Diferenciar entre ambas cosas puede resultar difícil, señalan los expertos.
"El
abuso psicológico es tan insidioso, y ni la víctima ni otros familiares
lo reconocen fácilmente", lamentó Alec Miller, jefe de psicología
infantil y adolescente del Centro Médico Montefiore, en la ciudad de
Nueva York.
"Si vemos a alguien ser golpeado, todos sabemos que
es contra la ley", dijo Miller. "Se define como ilegal y muy malsano.
Otras cosas son menos claras. Si no hay moretones, es más difícil
convencerse de que es abuso".
La investigación muestra que los
efectos de la negligencia y el abuso psicológico pueden ser profundos y
duraderos, e ir desde problemas con el desarrollo cerebral o no lograr
crecer de forma adecuada hasta problemas con la conducta y con
relacionarse con los demás.
Algunos padres que son abusadores
psicológicos ni siquiera están conscientes de que sus palabras y
acciones hacen daño a sus hijos, lamentaron los expertos.
Un
ejemplo pueden ser padres que atraviesan un divorcio difícil. "El niño
es sometido a un conflicto importante entre los padres, y se le dice
todo tipo de cosas sobre el otro padre, y se le obliga a elegir una
alianza", planteó MacMillan. "Ese tipo de cosas pueden resultar
psicológicamente abusivas para un niño".
Se debe reportar los
casos sospechosos de abuso psicológico a los servicios de protección
infantil, señalan los autores. También instan a los pediatras a observar
las señales de maltrato emocional en sus pacientes.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Alec Miller, PsyD, chief, child and adolescent
psychology, Montefiore Medical Center, New York City; Harriet MacMillan,
M.D., professor, departments of psychiatry, behavioral neurosciences
and pediatrics, McMaster University, Ontario, Canada; August 2012 Pediatrics
Bienvenidos a este espacio personal en el que pretendo ir compartiendo mis experiencias como víctima de maltrato psicológico durante mi infancia y adolescencia. También iré compartiendo artículos y enlaces sobre el maltrato y sus secuelas. Así mismo, me gustaría que este blog pudiera servir de ayuda a aquellas personas que hayan sufrido o estén sufriendo maltrato de cualquier tipo.
martes, 14 de agosto de 2012
martes, 7 de agosto de 2012
Condenado por prohibir a su pareja llevar minifalda y ver a sus amigas
El joven reconoce que daba bofetadas a su pareja, que "no quería que
saliera" o fuera al trabajo porque "tonteaba con los clientes". Se le
condena a dos años y diez meses de cárcel.
La Audiencia de Sevilla ha condenado a dos años y diez meses de cárcel a un joven de 23 años que, llevado por sus celos patológicos, prohibía a su pareja salir con sus amigas, llevar minifalda y le conminaba a dejar su trabajo "porque tonteaba con los clientes". Una sentencia de la Sección Cuarta de la Audiencia condena a Manuel Jesús V.S. por delitos de coacciones, lesiones y maltrato habitual porque en los dos años de relación con D.A.M. le insultaba para mermar su autoestima, le golpeaba y daba mordiscos "para someterla a sus dictados" y le obligaba a cambiarse la ropa que él creía "demasiado atrevida".
En febrero de 2009 la mujer puso fin a la relación, si bien posteriormente mantuvieron algún contacto que ella aceptaba "para evitar que su negativa provocara nuevas reacciones violentas", motivo que también la llevaba a "no rechazar frontalmente las propuestas de reanudar la relación". La sentencia relata que el 4 de abril de 2009 el acusado localizó a su ex pareja en un lugar conocido como Camino Viejo de Sanlúcar la Mayor, donde se encontraba en el interior de un coche con un amigo. El acusado sacó a la mujer de forma violenta del vehículo, la subió a su propio coche, la trasladó a un polígono industrial de Olivares mientras le daba golpes, mordiscos y le exhibía un cuchillo, y allí le metió la mano por la ropa interior y le palpó la vagina para comprobar si había mantenido relaciones con el amigo. Seguidamente volvieron al lugar donde la había encontrado para tratar de buscar, sin éxito, un preservativo "u otro vestigio de la relación sexual que presumía que había mantenido con aquel amigo". Añade la sentencia que a continuación Manuel Jesús se dirigió a la vivienda de su padre, donde ambos mantuvieron relaciones sexuales completas y que D.A.M. "aceptó con el propósito de no enojarlo más y poderse marchar a su casa".
Por estos dos últimos sucesos el fiscal pidió para el acusado diez años de cárcel por un delito de agresión sexual continuada y otros cuatro años por detención ilegal, pero la sentencia le absuelve porque cuando introdujo la mano en la ropa interior de la víctima no lo hizo con ánimo lascivo sino solo para comprobar si acababa de mantener relaciones con otra persona. "Este acto tampoco puede calificarse como abuso sexual sino como un episodio más del continuo control, dominación, trato vejatorio y humillante que el procesado mantenía hacia la víctima, incluso después de rota su relación", según los jueces. Tampoco se considera agresión sexual las relaciones mantenidas en la vivienda del acusado porque aunque "evidentemente" la víctima no las deseaba, reconoció que el acusado no la intimidó y admitió que ella "en ningún momento exteriorizó su negativa".
La relación "patológica y destructiva" entablada por el procesado le llevó a reconocer ante los psicólogos que daba bofetadas a su pareja, que "no le gustaba que saliera con sus amigas e incluso que quería que dejara el trabajo porque tonteaba con los clientes". La condena incluye el pago de 4.000 euros de indemnización porque la víctima sufrió "un innegable sufrimiento, un profundo sentimiento de humillación, impotencia, angustia y desconfianza, difíciles de superar incluso con ayuda especializada".
Publicado en Diario de Sevilla
07-08-2012
La Audiencia de Sevilla ha condenado a dos años y diez meses de cárcel a un joven de 23 años que, llevado por sus celos patológicos, prohibía a su pareja salir con sus amigas, llevar minifalda y le conminaba a dejar su trabajo "porque tonteaba con los clientes". Una sentencia de la Sección Cuarta de la Audiencia condena a Manuel Jesús V.S. por delitos de coacciones, lesiones y maltrato habitual porque en los dos años de relación con D.A.M. le insultaba para mermar su autoestima, le golpeaba y daba mordiscos "para someterla a sus dictados" y le obligaba a cambiarse la ropa que él creía "demasiado atrevida".
En febrero de 2009 la mujer puso fin a la relación, si bien posteriormente mantuvieron algún contacto que ella aceptaba "para evitar que su negativa provocara nuevas reacciones violentas", motivo que también la llevaba a "no rechazar frontalmente las propuestas de reanudar la relación". La sentencia relata que el 4 de abril de 2009 el acusado localizó a su ex pareja en un lugar conocido como Camino Viejo de Sanlúcar la Mayor, donde se encontraba en el interior de un coche con un amigo. El acusado sacó a la mujer de forma violenta del vehículo, la subió a su propio coche, la trasladó a un polígono industrial de Olivares mientras le daba golpes, mordiscos y le exhibía un cuchillo, y allí le metió la mano por la ropa interior y le palpó la vagina para comprobar si había mantenido relaciones con el amigo. Seguidamente volvieron al lugar donde la había encontrado para tratar de buscar, sin éxito, un preservativo "u otro vestigio de la relación sexual que presumía que había mantenido con aquel amigo". Añade la sentencia que a continuación Manuel Jesús se dirigió a la vivienda de su padre, donde ambos mantuvieron relaciones sexuales completas y que D.A.M. "aceptó con el propósito de no enojarlo más y poderse marchar a su casa".
Por estos dos últimos sucesos el fiscal pidió para el acusado diez años de cárcel por un delito de agresión sexual continuada y otros cuatro años por detención ilegal, pero la sentencia le absuelve porque cuando introdujo la mano en la ropa interior de la víctima no lo hizo con ánimo lascivo sino solo para comprobar si acababa de mantener relaciones con otra persona. "Este acto tampoco puede calificarse como abuso sexual sino como un episodio más del continuo control, dominación, trato vejatorio y humillante que el procesado mantenía hacia la víctima, incluso después de rota su relación", según los jueces. Tampoco se considera agresión sexual las relaciones mantenidas en la vivienda del acusado porque aunque "evidentemente" la víctima no las deseaba, reconoció que el acusado no la intimidó y admitió que ella "en ningún momento exteriorizó su negativa".
La relación "patológica y destructiva" entablada por el procesado le llevó a reconocer ante los psicólogos que daba bofetadas a su pareja, que "no le gustaba que saliera con sus amigas e incluso que quería que dejara el trabajo porque tonteaba con los clientes". La condena incluye el pago de 4.000 euros de indemnización porque la víctima sufrió "un innegable sufrimiento, un profundo sentimiento de humillación, impotencia, angustia y desconfianza, difíciles de superar incluso con ayuda especializada".
Publicado en Diario de Sevilla
07-08-2012
viernes, 3 de agosto de 2012
EL MALTRATO PSICOLÓGICO TAMBIÉN DEJA CICATRICES
Menospreciar, amenazar o ignorar a los niños constantemente puede
resultar tan nocivo para su salud mental como el abuso físico o sexual,
según un informe reciente de un grupo de pediatras.
Pero ante la ausencia de moretones detectables, los pediatras, maestros y familiares quizás tengan problemas para reconocer éstas y otras formas de abuso psicológico. No solo no hay cicatrices físicas obvias, sino que tampoco hay una definición universalmente aceptada de qué constituye el maltrato psicológico de los niños, y puede existir una frontera muy fina entre un estilo de crianza no demasiado bueno y el abuso en sí, señalan los expertos.
“El mensaje principal para los profesionales clínicos infantiles y las personas que trabajan con niños es que el maltrato psicológico puede ser igual de nocivo que otros tipos de maltrato”, enfatizó la coautora del informe, la Dra. Harriet MacMillan, profesora de los departamentos de psiquiatría, neurociencias conductuales y pediatría de la Universidad de McMaster en Ontario, Canadá.
“Sabemos que la exposición a otros tipos de maltrato como el abuso físico y sexual se puede asociar con una amplia variedad de tipos de discapacidad en la salud física y mental, y en el desarrollo cognitivo y social”, señaló. “De forma similar, observamos esos tipos de discapacidades asociadas con el maltrato psicológico”.
El informe de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) aparece en línea el 30 de julio y en la edición impresa de agosto de la revista Pediatrics.
Calcular la prevalencia del problema es difícil, en parte debido a la falta de una definición universalmente aceptada de abuso psicológico, señaló MacMillan. Estudios en Gran Bretaña y Estados Unidos calculan que de 8 a 9 por ciento de las mujeres y 4 por ciento de los hombres reportan abuso psicológico severo en la niñez.
El maltrato psicológico de los niños puede tomar varias formas. Puede incluir menospreciar, humillar o ridiculizar crónicamente a un niño por mostrar emociones normales. También existe la negligencia, como dejar a un bebé solo en una cuna todo el día, excepto para alimentarlo o cambiarle la ropa.
Pero ante la ausencia de moretones detectables, los pediatras, maestros y familiares quizás tengan problemas para reconocer éstas y otras formas de abuso psicológico. No solo no hay cicatrices físicas obvias, sino que tampoco hay una definición universalmente aceptada de qué constituye el maltrato psicológico de los niños, y puede existir una frontera muy fina entre un estilo de crianza no demasiado bueno y el abuso en sí, señalan los expertos.
“El mensaje principal para los profesionales clínicos infantiles y las personas que trabajan con niños es que el maltrato psicológico puede ser igual de nocivo que otros tipos de maltrato”, enfatizó la coautora del informe, la Dra. Harriet MacMillan, profesora de los departamentos de psiquiatría, neurociencias conductuales y pediatría de la Universidad de McMaster en Ontario, Canadá.
“Sabemos que la exposición a otros tipos de maltrato como el abuso físico y sexual se puede asociar con una amplia variedad de tipos de discapacidad en la salud física y mental, y en el desarrollo cognitivo y social”, señaló. “De forma similar, observamos esos tipos de discapacidades asociadas con el maltrato psicológico”.
El informe de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) aparece en línea el 30 de julio y en la edición impresa de agosto de la revista Pediatrics.
Calcular la prevalencia del problema es difícil, en parte debido a la falta de una definición universalmente aceptada de abuso psicológico, señaló MacMillan. Estudios en Gran Bretaña y Estados Unidos calculan que de 8 a 9 por ciento de las mujeres y 4 por ciento de los hombres reportan abuso psicológico severo en la niñez.
El maltrato psicológico de los niños puede tomar varias formas. Puede incluir menospreciar, humillar o ridiculizar crónicamente a un niño por mostrar emociones normales. También existe la negligencia, como dejar a un bebé solo en una cuna todo el día, excepto para alimentarlo o cambiarle la ropa.
sábado, 23 de junio de 2012
Condenado por golpear, morder, amenazar y prohibir salir de casa a su pareja
Incluso le impedía vestir aquellas prendas que consideraba «demasiado atrevidas»
La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a dos años y diez meses de cárcel a un hombre acusado de golpear, morder y prohibir salir de casa a su pareja sentimental, a la que incluso le impedía vestir aquellas prendas que consideraba "demasiado atrevidas" por los celos que sentía.
En
la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la Audiencia
Provincial considera probado que el acusado, M.J.V., inició a principios
de 2007 una relación de pareja que duró unos dos años con la víctima,
y "pasados unos seis meses de su inicio y a lo largo del resto de la
relación "el imputado "humilló y vejó" a la mujer, "repitiéndole que no
valía para nada y dirigiéndole insultos como 'guarra' o 'puta'".
Finalmente,
la mujer puso fin a la relación en febrero de 2009, "si bien
posteriormente mantuvieron algún contacto que ella aceptaba
principalmente para evitar que su negativa provocara reacciones violentas
en el acusado, motivo que también la llevaba a no rechazar frontalmente
los intentos y propuestas de éste de reanudar tal relación".
Así,
sobre las 6,00 horas del 4 de abril de 2009 el imputado se personó en
un establecimiento de Sanlúcar la Mayor que también frecuentaba la
víctima, y allí supo que se había marchado con un amigo común, por lo
que decidió ir a buscarla y se dirigió al Camino Viejo, donde los
localizó en un coche.
Amenazas con cuchillo y destornillador
Tras
ello, el imputado abrió la puerta y "de forma violenta" la obligó a
salir tirándole del brazo, tras lo que la mujer subió al coche del
acusado y se digirieron hasta un descampado de
un polígono industrial, "y durante el trayecto iba empujándola hasta
hacer que se golpeara con la ventanilla de su lado, propinándole incluso
un bocado en el pecho".
Además, exhibió tanto un cuchillo como un destornillador "mientras le exigía que le mostrara el contenido de su teléfono móvil, sin conseguirlo por la negativa de ella, llegando a introducir su mano por el pantalón
y la ropa interior de la mujer hasta palparle la vagina con el
propósito de comprobar si había tenido relaciones sexuales con el
amigo".
Tras ello, se dirigieron al domicilio del acusado, donde mantuvieron relaciones sexuales completas,
aceptadas por la mujer "con el propósito de no enojar al imputado y
poderse marchar a casa". Por estos hechos, la Audiencia ha condenado al
procesado a un año y medio de cárcel por un delito de maltrato habitual;
a ocho meses por un delito de coacciones, y a otros ocho meses de
prisión por un delito de lesiones leves, así como al pago de una
indemnización de 4.150 euros.
Publicado en Diario ABC
23-06-2012
martes, 22 de mayo de 2012
EL MALTRATO INVISIBLE: LAS VÍCTIMAS OLVIDADAS
La violencia contra los niños en España: una realidad oculta
Las humillaciones, insultos, amenazas, el abandono afectivo, la falta de cuidados médicos o relativos a la educación también son formas de violencia
«El día 15 de marzo de 2009, sobre las 19.30 horas, el matrimonio y las niñas regresaron al domicilio familiar tras una comida, dirigiéndose el acusado a Nerea diciéndole que como se «había portado mal,ahora iba a portarse mal él y que se iba al baño y cuando regresara quería ver que le salía la sangre de la frente, de modo que ya podía comenzar a golpearse la cabeza contra la pared, lo que hizo la menor dado el pánico que sentía hacia el acusado. Al regresar del baño, el acusado igualmente comenzó a dar golpes a Nerea en la cara, pecho, espalda y piernas, hasta que fue a la cocina a por un cuchillo y se lo colocó en la espalda diciéndola que la iba a matar». Extracto de la Sentencia de la Audiencia Provincial de Castellón de la Plana del 8/02/2012, uno de los diez casos recogidos en el informe que ha hecho público Save the Children «Más allá de los golpes: ¿Por qué es necesaria una ley». Esta organización pide ahora una norma para combatir la violencia contra la infancia que, entre otras cosas, prohiba el castigo físico en el Código Civil.
«A diario nos llegan casos como éste, que ponen de manifiesto la necesidad de actuar de manera urgente», explica Yolanda Román, responsable de incidencia política de Save the Children. «Uno de los obstáculos con el que nos encontramos para poner fin a la violencia contra la infancia es que está socialmente aceptada. El concepto clásico de maltrato infantil ha generado la idea de que solo las formas más intensas de agresión son violencia, pero la violencia contra la infancia va más allá de los casos extremos. Las humillaciones, insultos, amenazas, el abandono afectivo, la falta de cuidados médicos o relativos a la educación también son formas de violencia».
Desatención y negligencia
Sólo un 2,4% de los niños y niñas en el mundo están protegidos jurídicamente contra el castigo físico y humillante, según Naciones Unidas. El organismo internacional define la violencia contra la infancia como «toda forma de perjuicio o abuso físico, mental o emocional, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual», que puede ser ejercida en la familia, la escuela, la comunidad, los centros de protección, así como en el ámbito judicial o a través de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
En España la violencia contra los niños continúa siendo una realidad oculta y poco documentada, sólo se conocen algunos datos de niños y niñas víctimas de delitos y aquellas relativas a casos detectados por los servicios sociales. No hay investigaciones ni mecanismos de recogida de datos oficiales, ni una definición única y consensuada sobre violencia contra los niños y las niñas. Además, los mecanismos de denuncia no resultan accesibles a los niños, indican desde Save the Children.
Según datos de 2009, la forma más común de violencia contra los niños y
las niñas en España sería la desatención y la negligencia —el 78% de los
casos de maltrato notificados—, seguida por casos de violencia física o
mental y violencia sexual. Según el Ministerio del Interior, durante
2006 (último año del que se tienen datos) un total de 18.152 niños y
niñas fueron víctimas de algún delito en España.
Los datos, escalofriantes
—La
mayoría de los actos violentos contra los niños son cometidos por
personas cercanas, como padres, parejas o compañeros de clase, según la
Organización Mundial de la Salud (OMS).
—Más
del 80% de los niños del mundo ha sido víctima de violencia a través de
castigos físicos o humillantes, un tercio de los cuales resulta en
lesiones graves, según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia.
—Se estima que el 20% de las mujeres y el 10% de los hombres son víctimas de abusos sexuales durante la infancia.
—Unos
5,7 millones de niños trabajan en condiciones de esclavitud o
servidumbre en el mundo, según la Organización internacional del
trabajo.
—Según
la Encuesta global de salud en la escuela, hasta el 65% de los niños y
niñas en edad escolar informaron haber sido intimidados verbal o
físicamente en su escuela en los treinta días anteriores a ser
preguntados.
Publicado en Diario ABC
21-05-2012
martes, 17 de abril de 2012
¿ACASO VAS A ESPERAR A QUE TE MATEN PARA PODER SER LIBRE?
La víctima recibía asistencia psicológica y el marido acudió a un especialista psiquiátrico en dos ocasiones, según la familia de la mujer
José Bernabé, cuñado de Rosario G.R., la mujer asesinada en la madrugada de este domingo en Sevilla a manos de su marido, ha manifestado que la víctima de 55 años sufrió maltrato psicológico por parte de su esposo "durante toda su vida de casada", de forma que si nunca llegó a denunciar fue porque sentía "terror" y porque no quería "hacer sufrir a sus hijos". En declaraciones a Europa Press, Bernabé ha rechazado que Rosario -"Charo para los amigos y familia"- y V.D.J. fueran "una pareja perfecta", afirmando que "los que realmente la conocíamos sabíamos que estaba anulada psicológicamente" y que "si iban juntos a todas partes era porque él no le dejaba ir sola a ningún lado".
Así, el familiar de la víctima ha indicado que Rosario "juraba y perjuraba" que su marido "jamás le había puesto la mano encima", pero sí presentaba síntomas de maltrato psicológico. De este modo, ha apuntado que la mujer fallecida sentía "terror" y "no admitía" que su familia interviniera en su vida matrimonialporque sentía "preocupación por sus hijos". "Decía que era incapaz de darles un disgusto", ha señalado Bernabé, lamentando que "sin querer, les ha puesto en el dolor tan grande de que su padre haya matado a su madre". Además, según ha mantenido, Rosario sentía "inseguridad" por temas económicos de llevar a cabo una separación de su marido.
El cuñado ha señalado que su mujer, hermana de la víctima, llegó a llamar en dos ocasiones al teléfono del maltrato 016 para intentar denunciar a V.D.J., pero afirma que desde este servicio se le trasladó que debía ser la propia víctima de violencia de género la que denunciase. No obstante, Bernabé ha apuntado que hace unos meses la mujer "decidió quitarse este peso de encima apoyada por la familia, por sus amigas del gimnasio y de la ONG Madre Coraje en la que era voluntaria". Así, comenzó a acudir a terapia psicológica, donde la profesional que la atendió le hizo ver que "el problema que tenia no era suyo, sino de su asesino".
«Ya eres libre»
De
este modo, el cuñado de la víctima asegura que Rosario convenció a su
marido para que, a través del médico de familia, fuera derivado a un
especialista psiquiátrico que le trató en dos ocasiones, unasesión
durante el pasado mes de enero y otra en marzo. Bernabé mantiene que, en
estas sesiones, V.D.J. "se negaba a contestar a las preguntas del médico",
al tiempo que tras las mismas "no tomaba tratamiento alguno". Así,
"Charo intentó sin conseguirlo ponerlo en la senda de su curación sin
dejar su intención de acabar con su sufrimiento y matrimonio", hasta
este domingo. Bernabé ha subrayado que es "necesario que se sepa la
verdad" para que "ninguna mujer más tenga que ser asesinada". Por
último, el familiar ha agradecido la "despedida" que Rosario ha recibido
este lunes en su entierro,
que ha tenido lugar a las 13,00 horas en la capital hispalense y al que
han acudido "más de cien personas" para darle su último adiós. Bernabé
ha señalado que, cuando se ha procedido a cerrar el nicho de la mujer,
sus más allegados han gritado: "Ya eres libre".
Publicado en el Diario ABC el 16-04-2012
martes, 3 de enero de 2012
CINCO MUJERES MUEREN CADA MES A MANOS DE SU PAREJA
Un total de 60 mujeres han sido asesinadas en el año 2011 por hombres con quienes mantenían o habían mantenido una relación sentimental, trece menos que en 2010, según los datos oficiales. Desde el año 2003, cuando comenzaron a recogerse estadísticas, han muerto así 605 mujeres.
El año 2012 podría haber empezado con un nuevo asesinato machista, si se confirma que el hallazgo de los cuerpos de un hombre y una mujer en Gerona comunicado por los Mossos d'Esquadra este domingo, día 1, corresponde a un caso de estas características. Las investigaciones policiales están intentando aclarar si él la mató a ella y después se suicidó.
Hasta la fecha, de las 605 mujeres asesinadas sólo una media del 30 por ciento habían presentado denuncia por malos tratos. Este es el dato que en 2011 reveló un estudio del Observatorio de Violencia Doméstica y de Género, ya que desde el mes de octubre y con motivo de las elecciones y el cambio de Gobierno, Igualdad no facilita estadísticas sobre este asunto. El mismo organismo concluyó que casi todos los asesinos de mujeres acaban en prisión cumpliendo de media 18 años de cárcel.
El 1,4% aún justifica la violencia machista
En 2011 se dio a conocer también que el 1,4 por ciento de la población española aún justifica la violencia de género en determinadas circunstancias, que para el 80 por ciento de los jóvenes lo razonable es que ellas satisfagan los deseos de sus novios y que ocho de cada diez ciudadanos ven "demasiados detalles" en las informaciones periodísticas sobre este asunto.
La otra gran estadística que reveló algo más sobre la violencia de género en España ha sido una macroencuesta elaborada por el CIS. Aunque sólo se ha difundido un avance de resultados, pone el foco en la situación de los hijos pequeños de las mujeres maltratadas: más de medio millón de menores han sido agredidos este año y 840.000 están expuestos a la violencia contra sus madres.
Precisamente la situación de los niños ha centrado gran parte del debate público sobre la violencia machista este año, motivando que el Partido Popular llevase en su programa electoral una propuesta de modificación de la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género para incorporar a los niños como sujetos activos de la protección de la norma. Actualmente, están incluidos en un apartado dedicado a la población "vulnerable" que sufre de forma colateral la violencia sobre las mujeres.
En concreto, el PP persigue introducir a los menores como sujetos directos de protección de la norma, crear un expediente único para cada víctima de violencia de género al que tengan acceso todos los organismos y administraciones públicas con poder para protegerla. En general, se han comprometido a emprender los cambios "que sean necesarios" en pro de una mejora en la eficacia de la norma, aunque votaron a favor de la aprobación de la misma y ni el PSOE ni las asociaciones de mujeres están de acuerdo en que sea necesario.
Publicado en Diario ABC
02-01-2012
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