martes, 12 de marzo de 2013

CONSEJOS PARA SER UN PADRE QUE APOYA Y DESARROLLA A SUS HIJOS

Una relación saludable con su hijo se construye mediante interacciones innumerables sobre el paso del tiempo. Los infantes lloran por muchas razones y es a veces difícil entender porqué lo hacen y cómo calmar a su bebé. Se requiere mucha energía y trabajo, pero la recompensa vale el esfuerzo. Al momento de la crianza de hijos existen algunos términos absolutos (uno de ellos, por supuesto, es que cada hijo necesita ser amado) y no existe una manera "correcta" de hacerlo. Diferentes formas de crianza funcionan para diferentes niños en diferentes circunstancias. Estos consejos proporcionan sugerencias mientras usted descubre que es lo que funciona mejor en su familia. No espere ser perfecto; la crianza de hijos es un trabajo difícil.


Ayude a sus hijos a sentirse amados y seguros

Todos podemos tomar acciones para fortalecer nuestras relaciones con nuestros hijos, lo cual incluye:
  • Anime a sus hijos. Elogie sus logros y talentos. Reconozca las habilidades que están desarrollando.
  • Pase tiempo con sus hijos. Haga juntos cosas que ambos disfruten. Escuche a sus hijos.
  • Aprenda como usar opciones que no sean físicas para la disciplina. Existen muchas alternativas. Dependiendo de la edad de su hijo y la etapa de su desarrollo, esto puede simplemente incluir cambiar la atención de su niño, dando opciones o usando la sepa ración temporal.


Infórmese de los recursos que apoyan a los servicios comunitarios

Los niños necesitan acceso continuo y directo a las personas con las cuales puedan desarrollar relaciones saludables y de apoyo. Para asistir con esto, los padres pueden:
  • Lleve los niños a bibliotecas, museos, películas y eventos deportivos.
  • Inscriba los niños en programas de mejoras juveniles, tales como deportes o música.
  • Use los servicios comunitarios para necesidades familiares, tales como educación para padres o servicios de asistencia.
  • Comuníquese regularmente con los cuidadores de niños o el personal de las escuelas.
  • Participe en grupos religiosos o juveniles.


Busque ayuda si la necesita

Ser padre es difícil. Nadie espera que usted lo sepa todo. Los retos tales como el desempleo o niños con necesidades especiales pueden aumentar a la tensión dentro de la familia. Si usted piensa que el estrés puede afectar la manera que usted trata a su hijo, o si usted sólo desea un apoyo extra que muchos padres necesitan en cierto momento, intente lo siguiente:
  • Hable con alguien. Dígale a un amigo, proveedor de salud o líder de su comunidad religiosa acerca de lo que usted está pasando. O, únase a un grupo de apoyo para padres.
  • Llame a una línea de ayuda. Muchos estados tienen líneas telefónicas de asistencia para los padres.
  • Busque cuidado de alivio cuando necesite tiempo para usted. Todos necesitan tiempo para si mismos. El alivio para los cuidadores de niños o el cuidado de crisis proporciona un lugar seguro para sus niños para que sus niños para que usted pueda cuidarse.
  • Busque conserjería. La conserjería individual de parejas o de familias puede identificar y reforzar formas saludables para comunicarse y criar a sus hijos.
  • Tome clases de crianza de niños. Nadie nace sabiendo cómo ser un buen padre, es una destreza adquirida. Las clases de crianza pueden ofrecerle las destrezas que usted necesita para criar a niños felices y saludables.
  • Acepte ayuda. Usted no necesita hacerlo todo. Acepte las ofertas de ayuda de su familia, amigos y vecinos. No tenga miedo de pedir ayuda si usted siente que la necesita.

lunes, 28 de enero de 2013

ABUSO INFANTIL

Es difícil imaginar que alguien pueda lastimar intencionalmente a un niño. Sin embargo, cerca de un millón de niños son maltratados cada año sólo en los Estados Unidos. Y estos son tan sólo los casos que se denuncian; hay muchos otros casos que nunca se denuncian o pasan desapercibidos, ya que por lo general los niños tienen temor a decirle a una persona que los pueda ayudar.

En la mayoría de los casos, los niños conocen a los autores del abuso, y el abuso ocurre en el hogar. Esto hace que al niño le resulte difícil hablar sin temor. Es posible que se sientan atrapados por el afecto que sienten por estas personas o por temor al poder que estos abusadores tienen sobre ellos. Por lo tanto, mantienen el silencio. Por eso es fundamental saber identificar las señales del abuso infantil.

 

¿Qué es el abuso infantil?

 

El abuso infantil ocurre cuando un padre o cualquier otro adulto causa un daño físico o emocional a un niño.

En términos generales, el abuso de niños puede tomar varias formas:
  • abuso físico
  • abuso sexual
  • negligencia o abandono
  • abuso emocional o psicológico

Los casos más serios de abuso infantil pueden resultar en la muerte del niño. Es posible que aquellos que sobreviven el abuso, sufran emocionalmente aún cuando las lesiones físicas se hayan superado. Los niños que han sido abusados suelen tener dificultades estableciendo y manteniendo relaciones con otros a lo largo de sus vidas. También es más probable que sufran de poca autoestima, depresión, pensamientos suicidas u otros problemas de salud mental.

Abuso físico

 

Cuando la gente piensa en el abuso de niños, inmediatamente lo asocia con el abuso físico, como por ejemplo, pegar, patear o sacudir. El abuso físico también incluye:

  • mantener a un niño sumergido en el agua
  • atar a un niño
  • quemar intencionalmente a un niño con fuego o con agua hirviendo
  • lanzar un objeto contra el niño o utilizar un objeto para golpearlo
  • hacer pasar hambre a un niño o no proporcionarle comida

El traumatismo de cráneo, o el síndrome del niño zarandeado, es una forma específica de abuso físico. Es la causa principal de muerte en los casos de abusos infantiles en los Estados Unidos. La mayoría de los incidentes sólo duran unos pocos segundos, pero es suficiente para causar daño cerebral y hasta producir la muerte del bebé.


Abuso sexual

 

El abuso sexual ocurre cuando un niño es violado u obligado a realizar un acto sexual. Pero también es cualquier tipo de contacto sexual con un niño o cualquier comportamiento que tenga como fin excitar a la persona que comete el abuso. Por lo tanto, no sólo se considera abuso sexual mantener relaciones sexuales con un niño, tocar los genitales de un niño o hacer que el niño le toque los genitales a otra persona; el abuso sexual también significa:

  • hacer que un niño pose o esté involucrado en acciones para fotografías pornográficas o videos
  • contar chistes o historias con connotación sexual
  • mostrar material pornográfico a un niño
  • obligar a un niño a desnudarse
  • "exponerse" ante un niño o mostrarle los genitales

 

Negligencia

 

La negligencia es cualquier acción, o inacción, de la persona a cargo del cuidado de un niño que causa un daño físico o emocional en un niño. Por ejemplo, no proveer de comida, calefacción, abrigo (durante los meses de invierno) o una vivienda adecuada, es considerado un acto de negligencia. Básicamente, cualquier cosa que interfiere con el desarrollo y el crecimiento del niño es considerado un acto de negligencia. Esto también incluye:

  • no proporcionar atención médica cuando el niño está lesionado o enfermo
  • encerrar a un niño en una habitación o un placard
  • colocar a un niño en una situación de peligro donde pueda lesionarse físicamente u ocasionar la muerte

El abandono es un tipo de negligencia. Esto ocurre cuando se deja a un niño solo durante un período de tiempo prolongado o cuando sufre un daño serio ya que nadie lo estaba cuidando.

Abuso emocional

 

El abuso emocional o psicológico es un patrón de conducta que tiene un efecto negativo en el desarrollo emocional y en la autoestima del niño. Ignorar al niño o no demostrar sentimientos de amor, apoyo u orientación es considerado abuso emocional. También lo es amenazar, atemorizar, denigrar o criticar constantemente a un niño.

Abuso de sustancias

 

El uso de alcohol, tabaco o drogas prohibidas puede dificultar el buen juicio de la persona a cargo del cuidado del niño y, como consecuencia de ello, poner en peligro al niño o cometer un acto de negligencia o abuso físico. Pero en algunos estados, el abuso de sustancias prohibidas también es considerado una forma de abuso infantil.

Los siguientes son ejemplos de abusos infantiles como consecuencia del abuso de sustancias prohibidas.

  • permitir que un niño tome alcohol o drogas prohibidas
  • fabricar, ingerir o distribuir drogas prohibidas delante de un niño
  • exponer a un feto a los efectos de drogas prohibidas u otras substancias durante el embarazo

 

Perfil de la persona que comete un abuso

 

Sería muy simple si las personas que cometen abusos tuvieran un perfil determinado y fácil de reconocer. La realidad es que la persona que abusa de niños proviene de diferentes condiciones sociales y culturales. Pueden ser padres, otros miembros de la familia, maestros, entrenadores y amigos de la familia. Prácticamente, cualquier persona que tiene acceso a un niño puede maltratarlo. Afortunadamente, la mayoría de la gente no lo hace.

A veces, los individuos que abusan a niños muestran un cierto comportamiento. Por ejemplo, es posible que los padres que abusan a sus hijos eviten relacionarse con otros padres del barrio, no participen en actividades escolares, o se perciban incómodos al hablarles de lesiones de los niños o problemas de conducta.

Los adultos que abusan sexualmente de los niños, conocen a los niños de antes. Es muy raro que la persona que comete el abuso elija un niño al azar. Es posible que el autor del abuso utilice esta relación a su favor, pidiéndole al niño que mantenga la relación en secreto o diciéndole que le pasará algo malo si se lo dice a alguien.

Muchas veces, los individuos que abusan de niños han sido abusados de niños. Suele ser difícil quebrar este círculo vicioso de abusos de una generación a otra dentro de una familia.


Señales de abuso

 

A veces es difícil diferenciar entre las raspaduras y golpes comunes de los niños y las raspaduras y golpes que surgen como resultado de un abuso. Los moretones múltiples, o los que ocurren constantemente, los ojos con hematomas o huesos rotos son definitivamente señales evidentes de abuso -de la misma manera que lo es la salud emocional.

Las siguientes son algunas de las reacciones de un niño que ha sufrido abusos:

  • Estar triste o enojado. Los niños que están siendo sometidos al abuso suelen estar retraídos, temerosos, deprimidos o tener poca autoestima o hacerse daño, como por ejemplo cortarse. Los niños más deprimidos pueden contemplar el suicidio o intentar suicidarse. Algunos niños se dedican a intimidar a otros y tienen problemas pare controla su agresividad y otras emociones. Muchos de ellos tienen pesadillas o problemas para dormir.
  • Problemas de relación. Los niños que han sido abusados tienen problemas para relacionarse con otros y mantener relaciones. Por lo general no son capaces de amar o confiar en otros, especialmente cuando se trata de adultos. Una señal preocupante es cuando el niño no busca el consuelo de un padre o de la persona a cargo de su cuidado.
  • Mal comportamiento o conducta arriesgados. Los niños que sufren abuso por lo general se comportan mal en clase y tienen problemas de disciplina. Es posible que pierdan interés en las actividades de las que antes disfrutaban y que no se concentren en la tarea escolar y que como consecuencia de ello, sus calificaciones empeoren. El uso de drogas y alcohol, y la promiscuidad sexual, son también comunes.

Es posible que otros niños no tengan problemas típicos de disciplina, pero que eviten regresar a sus casas después de la escuela o hacer actividades que requieran pasar tiempo a solas con la persona que los abusa.

Además de los niños que son abusados, aquellos que son testigos del abuso (pero que no son las víctimas directas, como por ejemplo hermanos) también pueden presentar síntomas similares.

Sin embargo, la presencia de estos síntomas no necesariamente significa que se trate de abuso. Los niños que están pasando por situaciones estresantes, como la separación o el divorcio de los padres, una mudanza familiar, o la pérdida de un amigo o miembro de la familia, suelen sufrir cambios de humor o en su disposición.

Si usted sospecha abuso

 

El abuso no es un problema familiar privado, si bien por lo general ocurre dentro de las familias y se mantiene como un secreto familiar. Una vez que usted sospeche que existe abuso infantil, tiene que tomar medidas para que este daño no continúe. No importa si usted está equivocado: es mejor estar equivocado que lamentarlo más adelante.

Esto es lo que debe hacer:

  • Si usted sospecha que un niño está siendo abusado, es su responsabilidad ponerse en contacto con la agencia local de servicios de protección de niños, la policía, un hospital o una línea telefónica de emergencias. De ser necesario, usted puede mantenerse anónimo. La seguridad del niño es el problema más urgente: Usted puede salvarle la vida retirándolo de una situación peligrosa lo antes posible.
  • Si piensa que usted ha abusado de su propio hijo, o si está preocupado de haberlo hecho, asegúrese de que su hijo esté en un lugar seguro lejos de usted, y luego hable con un amigo, un familiar o un profesional de la salud. Es posible que usted simplemente necesite alguien con quien hablar o que desee consultar con un terapeuta. Hablar con un profesional entrenado en el tema puede ser una manera efectiva de entender y sobrellevar las razones por las cuales usted lleva a cabo el abuso.
  • Si sospecha de alguien que usted conoce, como una niñera o un proveedor de cuidados de niños, mantenga al niño alejado de esta persona hasta que las autoridades hayan sido notificadas. Si usted sospecha que la persona puede abusar del niño nuevamente, asegúrese de que el contacto entre esta persona y el niño se haga bajo la supervisión de otra persona. Nunca amenace a una persona o trate de hacer justicia con sus propias manos. Deje que el sistema judicial penalice a la persona que perpetró el abuso.

Los pediatras recomiendan que los niños de los cuales se sospecha abuso deben concurrir al hospital para ser evaluados y comenzar un tratamiento. Los hospitales son el lugar perfecto para los niños que han sufrido abuso, especialmente para aquellos niños que necesitan radiografías o cultivos con el fin de realizar un diagnóstico. Las radiografías pueden identificar huesos rotos. Ésta es la única señal de abuso de los bebés o niños pequeños, ya que no pueden hablar para comunicar lo sucedido.

También se recomienda el apoyo psicológico. Sin éste, los niños que han sido abusados pueden sufrir problemas emocionales o repetir el patrón de abuso con sus propios hijos.

Romper el silencio

 

Si bien no todas las acusaciones y las sospechas de abuso de un niño terminan siendo reales, todas merecen atención. El abuso infantil puede robarles a los niños la dicha de crecer y afectarlos de manera negativa durante años.

El abuso no tiene que arruinar la vida del niño, si el maltrato se detiene y el niño se trata. Cuanto antes se identifique y detenga el abuso, menos destrucción creará. Curar las heridas del abuso y conllevar las repercusiones también puede comenzar antes.

Por lo tanto, tome en serio cualquier acusación hasta que sepa con certeza si es verdad o mentira. Todos los niños merecen ser escuchados, protegidos y ayudados.



Revisado por: Neil Izenberg, MD; D'Arcy Lyness, PhD; y Allan R. De Jong, MD
Fecha de revisión: enero de 2012





miércoles, 5 de diciembre de 2012

¿SABES RECONOCER Y PROTEGERTE DE LA VIOLENCIA DOMÉSTICA?

La violencia doméstica es un problema social, legal y de salud pública. Las mujeres representan el 85% de las víctimas de violencia doméstica. Cada año, 4.8 millones de mujeres son víctimas de violación y abuso físico.

Reconoce la violencia doméstica


La violencia doméstica se manifiesta en varias formas: abuso físico, psicológico y emocional. No siempre es fácil reconocer que uno es víctima de la violencia doméstica y mucho menos superar este problema. Sin embargo, Hay signos muy claros para indicarte si tu pareja o ser querido te somete a cualquier tipo de abuso. Por ejemplo, tu pareja:

  • Vigila constantemente lo que tú haces
  • Te critica por cualquier pequeñez
  • Siempre te acusa de infiel
  • No te permite o no te anima a ver a tus amigos o parientes, o ir al trabajo o a la escuela
  • Se enoja cuando consume alcohol o drogas
  • Controla cómo gastas tu dinero
  • Controla tu consumo de medicamentos necesarios
  • Te humilla enfrente de otros
  • Destruye tus pertenencias o las cosas importantes para ti
  • Amenaza con lastimarte a ti, tus niños o mascotas, o te lastima con golpes, empujones, puñetazos, bofetadas, patadas o mordidas
  • Te amenaza o usa un arma contra ti
  • Te obliga a tener relaciones sexuales contra tu voluntad
  • Te culpa por sus ataques de violencia


Protégete


Para protegerte de la violencia doméstica es importante que contemples tu seguridad tanto desde un punto de vista personal como legal.

Se recomienda que siempre tengas un plan de seguridad y ciertos artículos y documentos importantes para protegerte a ti y a tu familia y huir si es necesario. Prepara lo siguiente si estás en una situación de violencia doméstica:

  • Documentos personales: actas de nacimiento (tuya y de tus hijos), licencia para conducir, tarjetas del Seguro Social, pasaportes/greencard.
  • Documentos legales: certificados de matrimonio o divorcio, custodia de tus hijos, documentos escolares, seguro médico, permiso de trabajo, contrato de alquiler, matrícula/circulación y seguro del auto.
  • Fondos y recursos relacionados: efectivo, tarjetas de crédito o débito, chequera, joyería.
  • Medicamentos: suministro de tus medicamentos y los de tus hijos para un mes.
  • Artículos varios: llaves del auto, casa y apartado postal, tarjeta para llamadas telefónicas, teléfono celular, directorio de números telefónicos.
  • Rutas de escape: ventanas, puertas, salidas del sótano, escaleras y elevadores.
  • Lugar donde acudir: la casa de un amigo o pariente, algún hotel, motel o refugio.
  • Números telefónicos importantes: números de amigos y parientes, línea de ayuda a víctimas de violencia doméstica, ayuda legal.






martes, 25 de septiembre de 2012

EL MALTRATO INFANTIL PUEDE TENER CONSECUENCIAS GRAVES PARA TODA LA VIDA

Relacionan el trauma infantil con un riesgo posterior de ACV

 

Un estudio observa una relación entre la negligencia emocional y la enfermedad física en la adultez

 

Los niños que sufren de negligencia emocional o cuyas necesidades emocionales no son satisfechas podrían estar en mayor riesgo de accidente cerebrovascular (ACV) en la adultez, según un estudio reciente. 

 

La investigación, que aparece en la edición en línea del 19 de septiembre de la revista Neurology, concluyó que las personas que sufrieron un nivel moderadamente alto de negligencia emocional en la niñez tenían tres veces más riesgo de ACV que las que experimentaron niveles moderadamente bajos de ese tipo de negligencia.

"Los estudios han mostrado que los niños que sufrieron de negligencia emocional en la niñez están en mayor riesgo de una variedad de trastornos psiquiátricos. Sin embargo, nuestro estudio es uno de los pocos en observar una asociación entre la negligencia emocional y el ACV", señaló en un comunicado de prensa de la revista el autor del estudio Robert Wilson, del Centro Médico de la Universidad de Rush, en Chicago.

Los investigadores encuestaron a más de mil participantes a partir de los 55 años para evaluar el abuso físico y emocional que habían sufrido antes de los 18. Específicamente, preguntaron si se habían sentido amados por sus padres o cuidadores. También recordaron si alguna vez les habían hecho sentirse temerosos o intimidados, o si habían sido castigados con un objeto, por ejemplo un cinturón. Los investigadores también preguntaron a los participantes sobre el divorcio y las necesidades financieras.

Durante tres años y medio, 257 personas que participaron en el estudio murieron. De esas personas, 192 recibieron una autopsia cerebral para determinar si habían sufrido un ACV. Los resultados de las autopsias revelaron señales de ACV en 89 casos. Los investigadores añadieron que 40 participantes tenían evidencia de un ACV según sus antecedentes médicos y un examen físico. 

La relación entre la negligencia emocional en la niñez y un riesgo posterior de ACV se sostuvo incluso cuando tomaron en cuenta otros factores, como la diabetes, la actividad física, el tabaquismo, la ansiedad y los problemas cardiacos. 

"Los resultados amplían el creciente cuerpo de evidencia que sugiere que las experiencias infantiles traumáticas y la enfermedad física en la adultez podrían estar relacionadas", señaló el Dr. Kevin Barrett, de la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida, autor de un editorial acompañante en la revista.
Pero aunque la investigación descubrió una asociación entre las necesidades emocionales no satisfechas y el riesgo posterior de ACV, no establece causalidad. Los investigadores anotaron que el estudio se vio limitado por el hecho de que los participantes dependían de sus memorias de los eventos infantiles.



Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: American Academy of Neurology, news release, Sept. 19, 2012

 

 


 


 


viernes, 14 de septiembre de 2012

MI PADRE NOS MANTENÍA AISLADAS A MI MADRE Y A MÍ, PROHIBIÉNDONOS Y PRIVÁNDONOS DE CUALQUIER RELACIÓN SOCIAL CON FAMILIARES O AMIGOS POR MÍNIMA QUE FUESE

La privación social en los niños afecta a largo plazo su función cognitiva

 

Un estudio publicado en «Science» señala que el aislamiento evita que maduren las células que forman la materia blanca del cerebro, y que se produzca la cantidad adecuada de mielina

 

Un creciente cuerpo de investigación muestra que los niños que sufren negligencia grave y aislamiento social experimentan impedimentos cognitivos y sociales en la edad adulta. Ahora, un nuevo estudio del Hospital Infantil de Boston, publicado en «Science», ha demostrado cómo surgen estas alteraciones funcionales: el aislamiento social durante la vida temprana evita que maduren las células que forman la materia blanca del cerebro, y que se produzca la cantidad adecuada de mielina en las fibras nerviosas. 

El estudio también identifica la vía molecular implicada en estas anomalías, mostrando que es interrumpida por el aislamiento social, y sugiriendo que podría ser, potencialmente, tratada con medicamentos. Por último, la investigación indica que el momento de la privación social es un factor importante en la causa del deterioro cognitivo, informa Efe. 

Los investigadores, dirigidos por Gabriel Corfas, y Manabu Makinodan, ambos del Centro de Neurobiología F.M. Kirby del Hospital Infantil de Boston, tomaron como modelo las carencias sociales en ratones, poniéndolos en aislamiento durante dos semanas. Cuando el aislamiento se produjo durante un 'periodo crítico', comenzando tres semanas después del nacimiento, los oligodendrocitos no consiguieron madurar en la corteza prefrontal, una región del cerebro importante para la función cognitiva y la conducta social. 

Como resultado, las fibras nerviosas mostraban revestimientos más delgados de mielina —que es producida por los oligodendrocitos— y los ratones mostraron alteraciones en la interacción social y la memoria de trabajo. Estudios en niños criados en instituciones donde el descuido era evidente, como otra investigación reciente del Hospital Infantil de Boston, muestran cambios en la materia blanca de la corteza prefrontal, pero el mecanismo de los cambios aun no estaba claro. 

Células gliales

 

Ahora, el nuevo estudio se suma a un creciente cuerpo de evidencia de que las llamadas células gliales, incluidos los oligodendrocitos, hacen algo más que sólo ser neuronas de apoyo: también participan activamente en la creación de los circuitos del cerebro que reciben influencia del exterior. Según Corfas, líder del estudio, «estamos demostrando que las células gliales también se ven influenciadas por la experiencia y que este es un paso esencial para el establecimiento de circuitos neuronales normales y maduros». 

La mielina es esencial para la velocidad y la eficiencia de la comunicación entre las diferentes áreas del cerebro, por lo que la disminución de la mielinización puede explicar los déficits sociales y cognitivos en los ratones. Corfas había demostrado, previamente, que la mielinización anormal altera la señalización dopaminérgica en el cerebro, lo que podría proporcionar una explicación alternativa para los resultados obtenidos en el nuevo estudio. La nueva investigación también mostró que los efectos del aislamiento social dependen del tiempo. Si los ratones eran aislados durante un periodo determinado de su desarrollo, no podían recuperar la funcionalidad normal incluso cuando se pusieron de nuevo en un entorno social. 

Por último, Corfas y sus colaboradores identificaron una vía de señalización molecular a través de la cual el aislamiento social conduce a la mielinización anormal. Los cerebros de los ratones socialmente aislados tenían menos neuregulina-1 (NRG1), una proteína esencial para el desarrollo del sistema nervioso; además, cuando los investigadores eliminaron un receptor de NRG1, conocido como ErbB3, de los oligodendrocitos, el efecto fue el mismo que el del aislamiento. 

«Estas observaciones indican que los mecanismos que encontramos son necesarios para que el cerebro se beneficie de la experiencia social temprana», apunta Corfas. Actualmente, el laboratorio de Corfas está desarrollando fármacos para estimular el crecimiento de mielina, apuntando al receptor ErbB3 o a las vías relacionadas. Una serie de trastornos neuropsiquiátricos, tales como la esquizofrenia y los trastornos del estado de ánimo, han sido relacionados con cambios patológicos en la materia blanca y la mielinización, y a perturbaciones en la vía de señalización de NRG1-erbB; por lo tanto, los resultados de este estudio pueden ofrecer un nuevo enfoque para estos trastornos.



Cómo hacer felices a nuestros hijos

 

Dar afecto y apoyo, dedicar tiempo a los hijos, hablar con ellos, establecer normas... Son las pautas del buen trato a los niños 

 

Son los pilares de la crianza, educación y felicidad de nuestros hijos. Los principios que los padres nunca deben olvidar para que los niños desarrollen su personalidad, en equilibrio y armonía, y tengan un futuro. Un decálogo de consejos que además ayudarán a que los padres hagan su trabajo mucho mejor cada día. 

No son normas nuevas, ni desconocidas, pues figuran es una recomendación europea por sus efectos beneficiosos sobre el desarrollo de los niños. Y son de sentido común, pero en la vorágine del día a día muchas veces se dejan de lado. Por eso, nunca está demás recordarlas, como han hecho un equipo de multidisciplinar de expertos en la «Guía práctica del buen trato al niño». 

Psicólogos, pediatras, pedagogos, trabajadores sociales y hasta policías, con el aval de diferentes sociedades médicas, nos dicen cómo tratar bien a nuestros hijos desde que nacen y hasta los diecinueve años en todos los entornos posibles: familia, escuelas infantiles, colegios, institutos, hospitales, en juzgados, en los medios de comunicación...

He aquí los cimientos que la familia debe ofrecer a diario para hacer feliz a sus hijos: 

1. Proporcionarles afecto y apoyo. «Nuestros hijos quieren abrazos, caricias... que empaticemos con ellos. Así les damos seguridad», comenta Jesús García Pérez, coordinador de este trabajo y jefe de la Unidad de Pediatría Social del Hospital Niño Jesús de Madrid. Mantener una actitud amable y cariñosa, a la vez que firme y consciente, ayuda a establecer una relación de confianza y amor entre padres e hijos. Y eso proporciona a los niños (futuros adultos) autoestima, alegría, les ayuda a tolerar mejor las frustaciones, afrontan mejor las situaciones difíciles... Para ello se puede empezar jugando con los niños, intentando comprender lo que quieren decir, agradeciendo su ayuda y esfuerzo, compartiendo con ellos sentimientos y opiniones...

2. Dedicar tiempo para interaccionar con los hijos. Los expertos aconsejan estar tranquilos cuando estemos con los hijos, ya sea en el coche o andando de camino al colegio, cuando les llevemos al pediatra, haciendo la compra o las tareas domésticas... Se trata de disfrutar de la compañía en cualquier circunstancia ya sea ordenando un armario, poniendo la mesa o jugando con los peluches o los videojuegos, o viendo juntos la televisión...

3. Comprender las características evolutivas del comportamiento de los hijos a cada edad determinada. Es la mejor forma de entender las reacciones que tienen los niños y adolescentes. Hay comportamientos que son propios de una edad, conocerlos nos ayudará a saber reaccionar sin necesidad de enfadarnos, reñirles o castigarles. Por ejemplo, a los tres años es típico que se nieguen a colaborar con los padres: esto indica que están empezando a construir su propia personalidad.

4. Comunicarse abiertamente con los niños, escuchar y respetar sus puntos de vista y promover su participación en la toma de decisiones y en las dinámicas familiares. Y en esto también puede ayudar mucho valorar sus capacidades y su potencial con frases como: «Veo que has avanzado mucho en esta tarea» o «Es estupendo que hayas llegado a la hora que acordamos».

5. Establecer límites y normas según la edad para orientar el adecuado comportamiento de los hijos. Y eso empieza desde la más tierna infancia. Cuando exploran o experimentan se les pueden olvidar las normas. Muchas veces no están retando ni tienen intención de molestar, y otras sí. Pero reaccionar con gritos, riñas y amenazas solo puede conllevar que los niños también reproduzcan estos comportamientos. Cuando crecen incluso conviene comentar y decidir con ellos cuáles son las normas y las consecuencias que conlleva su incumplimiento.

Esta guía aconseja otros libros que pueden asesorar en la educación de los hijos:



«Educar en Familia. Guía para formadores y para padres y madres». Colección Acción Familiar

 

 

 

Publicado en Diario ABC
13 y 14-09-2012 

 

 

jueves, 30 de agosto de 2012

Sanidad planea crear una base de datos de menores expuestos al maltrato

Estarían incluidos los niños maltratados por su padres y también de madres víctimas de violencia de género

 

Se prevé que la medida se incluya en el Plan de Infancia y Adolescencia previsto para Noviembre


El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad planea crear una base de datos de menores que estén expuestos a situaciones de maltrato, una medida que podría incluirse en el Plan de Infancia y Adolescencia que prepara este departamento y que estará listo previsiblemente en Noviembre.

Así lo han asegurado a Efe fuentes del departamento que dirige Ana Mato, que han precisado que en esta base de datos estarían incluidos los niños que son maltratados por su padres o cuyas madres son víctimas de violencia de género, para hacerles un seguimiento y mejorar su protección.

En ambos casos tendrá que existir una denuncia por malos tratos ya que, de no ser así, resulta muy complicado conocer la situación de los menores, han añadido las mismas fuentes.

La medida estará casi con toda seguridad incluida en el Plan de Infancia y Adolescencia que está elaborando un grupo de trabajo del Observatorio de la Infancia del Ministerio de Sanidad, que ya ha elevado un primer borrador.

«Desjudicializar» el acogimiento familiar

 

El borrador del Plan, al que ha tenido acceso Efe, prevé también «desjudicializar» el proceso del acogimiento familiar de los menores a cuyos padres se les ha retirado la tutela, de modo que sean las entidades públicas de protección de la infancia las que tengan la competencia y no los jueces como hasta ahora.

Con ello el Ministerio quiere agilizar los trámites del acogimiento porque, según el texto, en muchas ocasiones éstos se demoran en exceso y a veces discurren por unos trámites «extravagantes».

Otra de las novedades que recoge el borrador es la creación de un estatuto jurídico del acogedor familiar, que hasta ahora no existía, y que recogerá las responsabilidades de éste cuando tenga un menor en acogida.

En cuanto a la adopción, el plan, que tiene como objetivo la protección de la infancia y que requerirá algunas reformas legislativas, establece una diferencia de edad entre los adoptantes y los adoptados de un máximo de cincuenta años.

Por otra parte, los padres que tengan un hijo biológico o adoptado y haya sido declarado en desamparo o en situación de guarda administrativa judicial no podrán ser declarados idóneos para adoptar.

Asimismo, los padres que hayan perdido la tutela de su hijo tendrán un periodo máximo de dos años para promover el cese de la suspensión de la patria potestad y la revocación de la situación de desamparo.

Planes de apoyo

 

El Ministerio de Sanidad prevé tener listo el plan para el próximo mes de Noviembre, cuando lo apruebe el Consejo de Ministros, aunque previamente pasará por el Observatorio de la Infancia, han señalado las fuentes.

Sanidad también tiene prevista la elaboración de un plan de apoyo integral a la familia, que verá la luz el próximo año, ya que, de momento, se encuentra en una fase inicial y aún no se ha elaborado ningún borrador.

Este futuro plan hará hincapié en la racionalización de horarios para favorecer la conciliación familiar y la corresponsabilidad y tendrá en cuenta las conclusiones a las que llegue la subcomisión parlamentaria que se ha aprobado con el mismo fin y que probablemente se pondrá en marcha el próximo mes de Septiembre.



EFE
30-08-2012
Elena Carreras