viernes, 14 de septiembre de 2012

MI PADRE NOS MANTENÍA AISLADAS A MI MADRE Y A MÍ, PROHIBIÉNDONOS Y PRIVÁNDONOS DE CUALQUIER RELACIÓN SOCIAL CON FAMILIARES O AMIGOS POR MÍNIMA QUE FUESE

La privación social en los niños afecta a largo plazo su función cognitiva

 

Un estudio publicado en «Science» señala que el aislamiento evita que maduren las células que forman la materia blanca del cerebro, y que se produzca la cantidad adecuada de mielina

 

Un creciente cuerpo de investigación muestra que los niños que sufren negligencia grave y aislamiento social experimentan impedimentos cognitivos y sociales en la edad adulta. Ahora, un nuevo estudio del Hospital Infantil de Boston, publicado en «Science», ha demostrado cómo surgen estas alteraciones funcionales: el aislamiento social durante la vida temprana evita que maduren las células que forman la materia blanca del cerebro, y que se produzca la cantidad adecuada de mielina en las fibras nerviosas. 

El estudio también identifica la vía molecular implicada en estas anomalías, mostrando que es interrumpida por el aislamiento social, y sugiriendo que podría ser, potencialmente, tratada con medicamentos. Por último, la investigación indica que el momento de la privación social es un factor importante en la causa del deterioro cognitivo, informa Efe. 

Los investigadores, dirigidos por Gabriel Corfas, y Manabu Makinodan, ambos del Centro de Neurobiología F.M. Kirby del Hospital Infantil de Boston, tomaron como modelo las carencias sociales en ratones, poniéndolos en aislamiento durante dos semanas. Cuando el aislamiento se produjo durante un 'periodo crítico', comenzando tres semanas después del nacimiento, los oligodendrocitos no consiguieron madurar en la corteza prefrontal, una región del cerebro importante para la función cognitiva y la conducta social. 

Como resultado, las fibras nerviosas mostraban revestimientos más delgados de mielina —que es producida por los oligodendrocitos— y los ratones mostraron alteraciones en la interacción social y la memoria de trabajo. Estudios en niños criados en instituciones donde el descuido era evidente, como otra investigación reciente del Hospital Infantil de Boston, muestran cambios en la materia blanca de la corteza prefrontal, pero el mecanismo de los cambios aun no estaba claro. 

Células gliales

 

Ahora, el nuevo estudio se suma a un creciente cuerpo de evidencia de que las llamadas células gliales, incluidos los oligodendrocitos, hacen algo más que sólo ser neuronas de apoyo: también participan activamente en la creación de los circuitos del cerebro que reciben influencia del exterior. Según Corfas, líder del estudio, «estamos demostrando que las células gliales también se ven influenciadas por la experiencia y que este es un paso esencial para el establecimiento de circuitos neuronales normales y maduros». 

La mielina es esencial para la velocidad y la eficiencia de la comunicación entre las diferentes áreas del cerebro, por lo que la disminución de la mielinización puede explicar los déficits sociales y cognitivos en los ratones. Corfas había demostrado, previamente, que la mielinización anormal altera la señalización dopaminérgica en el cerebro, lo que podría proporcionar una explicación alternativa para los resultados obtenidos en el nuevo estudio. La nueva investigación también mostró que los efectos del aislamiento social dependen del tiempo. Si los ratones eran aislados durante un periodo determinado de su desarrollo, no podían recuperar la funcionalidad normal incluso cuando se pusieron de nuevo en un entorno social. 

Por último, Corfas y sus colaboradores identificaron una vía de señalización molecular a través de la cual el aislamiento social conduce a la mielinización anormal. Los cerebros de los ratones socialmente aislados tenían menos neuregulina-1 (NRG1), una proteína esencial para el desarrollo del sistema nervioso; además, cuando los investigadores eliminaron un receptor de NRG1, conocido como ErbB3, de los oligodendrocitos, el efecto fue el mismo que el del aislamiento. 

«Estas observaciones indican que los mecanismos que encontramos son necesarios para que el cerebro se beneficie de la experiencia social temprana», apunta Corfas. Actualmente, el laboratorio de Corfas está desarrollando fármacos para estimular el crecimiento de mielina, apuntando al receptor ErbB3 o a las vías relacionadas. Una serie de trastornos neuropsiquiátricos, tales como la esquizofrenia y los trastornos del estado de ánimo, han sido relacionados con cambios patológicos en la materia blanca y la mielinización, y a perturbaciones en la vía de señalización de NRG1-erbB; por lo tanto, los resultados de este estudio pueden ofrecer un nuevo enfoque para estos trastornos.



Cómo hacer felices a nuestros hijos

 

Dar afecto y apoyo, dedicar tiempo a los hijos, hablar con ellos, establecer normas... Son las pautas del buen trato a los niños 

 

Son los pilares de la crianza, educación y felicidad de nuestros hijos. Los principios que los padres nunca deben olvidar para que los niños desarrollen su personalidad, en equilibrio y armonía, y tengan un futuro. Un decálogo de consejos que además ayudarán a que los padres hagan su trabajo mucho mejor cada día. 

No son normas nuevas, ni desconocidas, pues figuran es una recomendación europea por sus efectos beneficiosos sobre el desarrollo de los niños. Y son de sentido común, pero en la vorágine del día a día muchas veces se dejan de lado. Por eso, nunca está demás recordarlas, como han hecho un equipo de multidisciplinar de expertos en la «Guía práctica del buen trato al niño». 

Psicólogos, pediatras, pedagogos, trabajadores sociales y hasta policías, con el aval de diferentes sociedades médicas, nos dicen cómo tratar bien a nuestros hijos desde que nacen y hasta los diecinueve años en todos los entornos posibles: familia, escuelas infantiles, colegios, institutos, hospitales, en juzgados, en los medios de comunicación...

He aquí los cimientos que la familia debe ofrecer a diario para hacer feliz a sus hijos: 

1. Proporcionarles afecto y apoyo. «Nuestros hijos quieren abrazos, caricias... que empaticemos con ellos. Así les damos seguridad», comenta Jesús García Pérez, coordinador de este trabajo y jefe de la Unidad de Pediatría Social del Hospital Niño Jesús de Madrid. Mantener una actitud amable y cariñosa, a la vez que firme y consciente, ayuda a establecer una relación de confianza y amor entre padres e hijos. Y eso proporciona a los niños (futuros adultos) autoestima, alegría, les ayuda a tolerar mejor las frustaciones, afrontan mejor las situaciones difíciles... Para ello se puede empezar jugando con los niños, intentando comprender lo que quieren decir, agradeciendo su ayuda y esfuerzo, compartiendo con ellos sentimientos y opiniones...

2. Dedicar tiempo para interaccionar con los hijos. Los expertos aconsejan estar tranquilos cuando estemos con los hijos, ya sea en el coche o andando de camino al colegio, cuando les llevemos al pediatra, haciendo la compra o las tareas domésticas... Se trata de disfrutar de la compañía en cualquier circunstancia ya sea ordenando un armario, poniendo la mesa o jugando con los peluches o los videojuegos, o viendo juntos la televisión...

3. Comprender las características evolutivas del comportamiento de los hijos a cada edad determinada. Es la mejor forma de entender las reacciones que tienen los niños y adolescentes. Hay comportamientos que son propios de una edad, conocerlos nos ayudará a saber reaccionar sin necesidad de enfadarnos, reñirles o castigarles. Por ejemplo, a los tres años es típico que se nieguen a colaborar con los padres: esto indica que están empezando a construir su propia personalidad.

4. Comunicarse abiertamente con los niños, escuchar y respetar sus puntos de vista y promover su participación en la toma de decisiones y en las dinámicas familiares. Y en esto también puede ayudar mucho valorar sus capacidades y su potencial con frases como: «Veo que has avanzado mucho en esta tarea» o «Es estupendo que hayas llegado a la hora que acordamos».

5. Establecer límites y normas según la edad para orientar el adecuado comportamiento de los hijos. Y eso empieza desde la más tierna infancia. Cuando exploran o experimentan se les pueden olvidar las normas. Muchas veces no están retando ni tienen intención de molestar, y otras sí. Pero reaccionar con gritos, riñas y amenazas solo puede conllevar que los niños también reproduzcan estos comportamientos. Cuando crecen incluso conviene comentar y decidir con ellos cuáles son las normas y las consecuencias que conlleva su incumplimiento.

Esta guía aconseja otros libros que pueden asesorar en la educación de los hijos:



«Educar en Familia. Guía para formadores y para padres y madres». Colección Acción Familiar

 

 

 

Publicado en Diario ABC
13 y 14-09-2012 

 

 

jueves, 30 de agosto de 2012

Sanidad planea crear una base de datos de menores expuestos al maltrato

Estarían incluidos los niños maltratados por su padres y también de madres víctimas de violencia de género

 

Se prevé que la medida se incluya en el Plan de Infancia y Adolescencia previsto para Noviembre


El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad planea crear una base de datos de menores que estén expuestos a situaciones de maltrato, una medida que podría incluirse en el Plan de Infancia y Adolescencia que prepara este departamento y que estará listo previsiblemente en Noviembre.

Así lo han asegurado a Efe fuentes del departamento que dirige Ana Mato, que han precisado que en esta base de datos estarían incluidos los niños que son maltratados por su padres o cuyas madres son víctimas de violencia de género, para hacerles un seguimiento y mejorar su protección.

En ambos casos tendrá que existir una denuncia por malos tratos ya que, de no ser así, resulta muy complicado conocer la situación de los menores, han añadido las mismas fuentes.

La medida estará casi con toda seguridad incluida en el Plan de Infancia y Adolescencia que está elaborando un grupo de trabajo del Observatorio de la Infancia del Ministerio de Sanidad, que ya ha elevado un primer borrador.

«Desjudicializar» el acogimiento familiar

 

El borrador del Plan, al que ha tenido acceso Efe, prevé también «desjudicializar» el proceso del acogimiento familiar de los menores a cuyos padres se les ha retirado la tutela, de modo que sean las entidades públicas de protección de la infancia las que tengan la competencia y no los jueces como hasta ahora.

Con ello el Ministerio quiere agilizar los trámites del acogimiento porque, según el texto, en muchas ocasiones éstos se demoran en exceso y a veces discurren por unos trámites «extravagantes».

Otra de las novedades que recoge el borrador es la creación de un estatuto jurídico del acogedor familiar, que hasta ahora no existía, y que recogerá las responsabilidades de éste cuando tenga un menor en acogida.

En cuanto a la adopción, el plan, que tiene como objetivo la protección de la infancia y que requerirá algunas reformas legislativas, establece una diferencia de edad entre los adoptantes y los adoptados de un máximo de cincuenta años.

Por otra parte, los padres que tengan un hijo biológico o adoptado y haya sido declarado en desamparo o en situación de guarda administrativa judicial no podrán ser declarados idóneos para adoptar.

Asimismo, los padres que hayan perdido la tutela de su hijo tendrán un periodo máximo de dos años para promover el cese de la suspensión de la patria potestad y la revocación de la situación de desamparo.

Planes de apoyo

 

El Ministerio de Sanidad prevé tener listo el plan para el próximo mes de Noviembre, cuando lo apruebe el Consejo de Ministros, aunque previamente pasará por el Observatorio de la Infancia, han señalado las fuentes.

Sanidad también tiene prevista la elaboración de un plan de apoyo integral a la familia, que verá la luz el próximo año, ya que, de momento, se encuentra en una fase inicial y aún no se ha elaborado ningún borrador.

Este futuro plan hará hincapié en la racionalización de horarios para favorecer la conciliación familiar y la corresponsabilidad y tendrá en cuenta las conclusiones a las que llegue la subcomisión parlamentaria que se ha aprobado con el mismo fin y que probablemente se pondrá en marcha el próximo mes de Septiembre.



EFE
30-08-2012
Elena Carreras

martes, 14 de agosto de 2012

El abuso mental infantil deja cicatrices de por vida

Las humillaciones, diatribas y amenazas frecuentes podrían constituir maltrato psicológico

Menospreciar, amenazar o ignorar a los niños constantemente puede resultar tan nocivo para su salud mental como el abuso físico o sexual, según un informe reciente de un grupo de pediatras.

Pero ante la ausencia de moretones detectables, los pediatras, maestros y familiares quizás tengan problemas para reconocer éstas y otras formas de abuso psicológico. No solo no hay cicatrices físicas obvias, sino que tampoco hay una definición universalmente aceptada de qué constituye el maltrato psicológico de los niños, y puede existir una frontera muy fina entre un estilo de crianza no demasiado bueno y el abuso en sí, señalan los expertos.

"El mensaje principal para los profesionales clínicos infantiles y las personas que trabajan con niños es que el maltrato psicológico puede ser igual de nocivo que otros tipos de maltrato", enfatizó la coautora del informe, la Dra. Harriet MacMillan, profesora de los departamentos de psiquiatría, neurociencias conductuales y pediatría de la Universidad de McMaster en Ontario, Canadá.

"Sabemos que la exposición a otros tipos de maltrato como el abuso físico y sexual se puede asociar con una amplia variedad de tipos de discapacidad en la salud física y mental, y en el desarrollo cognitivo y social", señaló. "De forma similar, observamos esos tipos de discapacidades asociadas con el maltrato psicológico".

El informe de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) aparece en línea el 30 de julio y en la edición impresa de agosto de la revista Pediatrics.

Calcular la prevalencia del problema es difícil, en parte debido a la falta de una definición universalmente aceptada de abuso psicológico, señaló MacMillan. Estudios en Gran Bretaña y Estados Unidos calculan que de 8 a 9 por ciento de las mujeres y 4 por ciento de los hombres reportan abuso psicológico severo en la niñez.

El maltrato psicológico de los niños puede tomar varias formas. Puede incluir menospreciar, humillar o ridiculizar crónicamente a un niño por mostrar emociones normales. También existe la negligencia, como dejar a un bebé solo en una cuna todo el día, excepto para alimentarlo o cambiarle la ropa.

Otras formas de maltrato psicológico pueden incluir no proveer cariño y calidez al niño, poner a los niños en situaciones peligrosas o caóticas, tener expectativas rígidas o poco realistas acompañadas por amenazas si no se cumplen, o confinar al niño y restringir las interacciones sociales. Otro ejemplo es limitar el acceso de un niño a atención de salud necesaria por motivos aparte de la asequibilidad, según el informe.

A veces, pero no siempre, el abuso psicológico se da junto con el abuso físico.

"Una vez, un niño me contó que su papá le pegaba", comentó MacMillan. "El niño dijo que su papá decía cosas sobre él que le hacían sentirse mal, peor que los golpes".

Una de las claves para detectar el abuso es su omnipresencia, señalan los expertos. Ser un mal padre por un día probablemente no constituya abuso. Pero una ridiculización casi constante, decirle a un niño que no se le quiere, es abuso, aseguró MacMillan.

De forma similar, existe la crianza "por debajo de la óptima", en otras palabras, nadie nominaría a esas mamás o a esos papás como padre del año, frente a una crianza que es tan nociva que sube al nivel de abuso.

Diferenciar entre ambas cosas puede resultar difícil, señalan los expertos.

"El abuso psicológico es tan insidioso, y ni la víctima ni otros familiares lo reconocen fácilmente", lamentó Alec Miller, jefe de psicología infantil y adolescente del Centro Médico Montefiore, en la ciudad de Nueva York.

"Si vemos a alguien ser golpeado, todos sabemos que es contra la ley", dijo Miller. "Se define como ilegal y muy malsano. Otras cosas son menos claras. Si no hay moretones, es más difícil convencerse de que es abuso".

La investigación muestra que los efectos de la negligencia y el abuso psicológico pueden ser profundos y duraderos, e ir desde problemas con el desarrollo cerebral o no lograr crecer de forma adecuada hasta problemas con la conducta y con relacionarse con los demás.

Algunos padres que son abusadores psicológicos ni siquiera están conscientes de que sus palabras y acciones hacen daño a sus hijos, lamentaron los expertos.

Un ejemplo pueden ser padres que atraviesan un divorcio difícil. "El niño es sometido a un conflicto importante entre los padres, y se le dice todo tipo de cosas sobre el otro padre, y se le obliga a elegir una alianza", planteó MacMillan. "Ese tipo de cosas pueden resultar psicológicamente abusivas para un niño".

Se debe reportar los casos sospechosos de abuso psicológico a los servicios de protección infantil, señalan los autores. También instan a los pediatras a observar las señales de maltrato emocional en sus pacientes.





Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Alec Miller, PsyD, chief, child and adolescent psychology, Montefiore Medical Center, New York City; Harriet MacMillan, M.D., professor, departments of psychiatry, behavioral neurosciences and pediatrics, McMaster University, Ontario, Canada; August 2012 Pediatrics

martes, 7 de agosto de 2012

Condenado por prohibir a su pareja llevar minifalda y ver a sus amigas

El joven reconoce que daba bofetadas a su pareja, que "no quería que saliera" o fuera al trabajo porque "tonteaba con los clientes". Se le condena a dos años y diez meses de cárcel.

 La Audiencia de Sevilla ha condenado a dos años y diez meses de cárcel a un joven de 23 años que, llevado por sus celos patológicos, prohibía a su pareja salir con sus amigas, llevar minifalda y le conminaba a dejar su trabajo "porque tonteaba con los clientes". Una sentencia de la Sección Cuarta de la Audiencia condena a Manuel Jesús V.S. por delitos de coacciones, lesiones y maltrato habitual porque en los dos años de relación con D.A.M. le insultaba para mermar su autoestima, le golpeaba y daba mordiscos "para someterla a sus dictados" y le obligaba a cambiarse la ropa que él creía "demasiado atrevida".

En febrero de 2009 la mujer puso fin a la relación, si bien posteriormente mantuvieron algún contacto que ella aceptaba "para evitar que su negativa provocara nuevas reacciones violentas", motivo que también la llevaba a "no rechazar frontalmente las propuestas de reanudar la relación". La sentencia relata que el 4 de abril de 2009 el acusado localizó a su ex pareja en un lugar conocido como Camino Viejo de Sanlúcar la Mayor, donde se encontraba en el interior de un coche con un amigo. El acusado sacó a la mujer de forma violenta del vehículo, la subió a su propio coche, la trasladó a un polígono industrial de Olivares mientras le daba golpes, mordiscos y le exhibía un cuchillo, y allí le metió la mano por la ropa interior y le palpó la vagina para comprobar si había mantenido relaciones con el amigo. Seguidamente volvieron al lugar donde la había encontrado para tratar de buscar, sin éxito, un preservativo "u otro vestigio de la relación sexual que presumía que había mantenido con aquel amigo". Añade la sentencia que a continuación Manuel Jesús se dirigió a la vivienda de su padre, donde ambos mantuvieron relaciones sexuales completas y que D.A.M. "aceptó con el propósito de no enojarlo más y poderse marchar a su casa".

Por estos dos últimos sucesos el fiscal pidió para el acusado diez años de cárcel por un delito de agresión sexual continuada y otros cuatro años por detención ilegal, pero la sentencia le absuelve porque cuando introdujo la mano en la ropa interior de la víctima no lo hizo con ánimo lascivo sino solo para comprobar si acababa de mantener relaciones con otra persona. "Este acto tampoco puede calificarse como abuso sexual sino como un episodio más del continuo control, dominación, trato vejatorio y humillante que el procesado mantenía hacia la víctima, incluso después de rota su relación", según los jueces. Tampoco se considera agresión sexual las relaciones mantenidas en la vivienda del acusado porque aunque "evidentemente" la víctima no las deseaba, reconoció que el acusado no la intimidó y admitió que ella "en ningún momento exteriorizó su negativa".

La relación "patológica y destructiva" entablada por el procesado le llevó a reconocer ante los psicólogos que daba bofetadas a su pareja, que "no le gustaba que saliera con sus amigas e incluso que quería que dejara el trabajo porque tonteaba con los clientes". La condena incluye el pago de 4.000 euros de indemnización porque la víctima sufrió "un innegable sufrimiento, un profundo sentimiento de humillación, impotencia, angustia y desconfianza, difíciles de superar incluso con ayuda especializada".



Publicado en Diario de Sevilla
07-08-2012

viernes, 3 de agosto de 2012

EL MALTRATO PSICOLÓGICO TAMBIÉN DEJA CICATRICES

Menospreciar, amenazar o ignorar a los niños constantemente puede resultar tan nocivo para su salud mental como el abuso físico o sexual, según un informe reciente de un grupo de pediatras.

Pero ante la ausencia de moretones detectables, los pediatras, maestros y familiares quizás tengan problemas para reconocer éstas y otras formas de abuso psicológico. No solo no hay cicatrices físicas obvias, sino que tampoco hay una definición universalmente aceptada de qué constituye el maltrato psicológico de los niños, y puede existir una frontera muy fina entre un estilo de crianza no demasiado bueno y el abuso en sí, señalan los expertos.

“El mensaje principal para los profesionales clínicos infantiles y las personas que trabajan con niños es que el maltrato psicológico puede ser igual de nocivo que otros tipos de maltrato”, enfatizó la coautora del informe, la Dra. Harriet MacMillan, profesora de los departamentos de psiquiatría, neurociencias conductuales y pediatría de la Universidad de McMaster en Ontario, Canadá.

“Sabemos que la exposición a otros tipos de maltrato como el abuso físico y sexual se puede asociar con una amplia variedad de tipos de discapacidad en la salud física y mental, y en el desarrollo cognitivo y social”, señaló. “De forma similar, observamos esos tipos de discapacidades asociadas con el maltrato psicológico”.

El informe de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) aparece en línea el 30 de julio y en la edición impresa de agosto de la revista Pediatrics.

Calcular la prevalencia del problema es difícil, en parte debido a la falta de una definición universalmente aceptada de abuso psicológico, señaló MacMillan. Estudios en Gran Bretaña y Estados Unidos calculan que de 8 a 9 por ciento de las mujeres y 4 por ciento de los hombres reportan abuso psicológico severo en la niñez.

El maltrato psicológico de los niños puede tomar varias formas. Puede incluir menospreciar, humillar o ridiculizar crónicamente a un niño por mostrar emociones normales. También existe la negligencia, como dejar a un bebé solo en una cuna todo el día, excepto para alimentarlo o cambiarle la ropa.



Abuso mental en niños también deja cicatrices

sábado, 23 de junio de 2012

Condenado por golpear, morder, amenazar y prohibir salir de casa a su pareja

Incluso le impedía vestir aquellas prendas que consideraba «demasiado atrevidas»

 

La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a dos años y diez meses de cárcel a un hombre acusado de golpear, morder y prohibir salir de casa a su pareja sentimental, a la que incluso le impedía vestir aquellas prendas que consideraba "demasiado atrevidas" por los celos que sentía. 

En la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la Audiencia Provincial considera probado que el acusado, M.J.V., inició a principios de 2007 una relación de pareja que duró unos dos años con la víctima, y "pasados unos seis meses de su inicio y a lo largo del resto de la relación "el imputado "humilló y vejó" a la mujer, "repitiéndole que no valía para nada y dirigiéndole insultos como 'guarra' o 'puta'". 

A ello se suma que le prohibía salir con sus amigas e incluso sus hermanas, conminándola a que dejara el trabajo y llegando en "reiteradas" ocasiones a golpearla y propinarle bocados, "todo ello con el sólo propósito de someterla a sus dictados". "Muestra de estos comportamientos "fue una ocasión en la que la víctima se negó a ir a una barbacoa, lo que motivó que el procesado "la sacara violentamente del turismo en el que viajaban", mientras que, en otra ocasión, encontrándose de viaje en Almería, el acusado consideró que el vestido con que se proponía salir a la calle era demasiado corto y estuvo empujándola e insultándola hasta que la obligó a cambiárselo por otro.

Finalmente, la mujer puso fin a la relación en febrero de 2009, "si bien posteriormente mantuvieron algún contacto que ella aceptaba principalmente para evitar que su negativa provocara reacciones violentas en el acusado, motivo que también la llevaba a no rechazar frontalmente los intentos y propuestas de éste de reanudar tal relación". 

Así, sobre las 6,00 horas del 4 de abril de 2009 el imputado se personó en un establecimiento de Sanlúcar la Mayor que también frecuentaba la víctima, y allí supo que se había marchado con un amigo común, por lo que decidió ir a buscarla y se dirigió al Camino Viejo, donde los localizó en un coche. 

Amenazas con cuchillo y destornillador

 

Tras ello, el imputado abrió la puerta y "de forma violenta" la obligó a salir tirándole del brazo, tras lo que la mujer subió al coche del acusado y se digirieron hasta un descampado de un polígono industrial, "y durante el trayecto iba empujándola hasta hacer que se golpeara con la ventanilla de su lado, propinándole incluso un bocado en el pecho". 

Además, exhibió tanto un cuchillo como un destornillador "mientras le exigía que le mostrara el contenido de su teléfono móvil, sin conseguirlo por la negativa de ella, llegando a introducir su mano por el pantalón y la ropa interior de la mujer hasta palparle la vagina con el propósito de comprobar si había tenido relaciones sexuales con el amigo".

Tras ello, se dirigieron al domicilio del acusado, donde mantuvieron relaciones sexuales completas, aceptadas por la mujer "con el propósito de no enojar al imputado y poderse marchar a casa". Por estos hechos, la Audiencia ha condenado al procesado a un año y medio de cárcel por un delito de maltrato habitual; a ocho meses por un delito de coacciones, y a otros ocho meses de prisión por un delito de lesiones leves, así como al pago de una indemnización de 4.150 euros.



Publicado en Diario ABC
23-06-2012